Radiación natural

La exposición de los seres humanos a las fuentes naturales de radiación es una característica continua e inevitable de la vida en la tierra.

Hay dos contribuyentes fundamentales a las exposiciones a la radiación natural: las partículas de alta energía de los rayos cósmicos que inciden en la atmósfera terrestre, y los radionucleidos de la corteza terrestre presentes en todo el medio ambiente.

En la mayoría de los casos, la radiación recibida de las fuentes naturales es muy superior a todas las radiaciones debidas a fuentes artificiales (rayos X, contaminación electromagnética, etc.).

El radionucleido que en mayor medida contribuye a la dosis recibida por la población como consecuencia de su exposición a la radiación natural es el radón 222. El radón está presente en el suelo, el agua subterránea o en los propios materiales de construcción de los edificios, y al ser gaseoso, puede penetrar en casas y en algunos lugares de trabajo, siendo las fuentes principales de exposición la inhalación y la ingestión.

Distribución de las fuentes de radiación:
Medidas Ambientales dispone de los recursos para el cumplimiento de la IS-33 del Consejo de Seguridad Nuclear, sobre criterios de protección frente a la exposición a la radiación natural en lugares de trabajo.

El proceso para dar cumplimiento a la normativa comprende:

  • Valoración de dosis efectiva a los trabajadores en base a la normativa.
  • Establecimiento de medidas correctoras, en caso oportuno.
  • Tramitación de la declaración de actividades ante el Órgano competente.
También disponemos de personal formado para realizar estudios de evaluación del impacto radiológico en industrias con materiales radiactivos de origen natural (NORM, Naturally Occurring Radioactive Materials).